El Acontecimiento Psicodélico

Artículo de la revista “Atlas” sobre salud mental. En este texto se repasa la historia moderna de los psicodélicos, estudios científicos sobre su utilidad en diversas enfermedades mentales y su distorsionado tratamiento desde la esfera política. La “droga” es una palabra, un concepto, su definición integra un tejido de opiniones, convenciones, estatutos, que en nuestra sociedad lleva dentro de sí la prohibición. Este concepto se instituye a raíz de apreciaciones morales y políticas.

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Artículo de la revista “Atlas” sobre salud mental. En este texto se repasa la historia moderna de los psicodélicos, estudios científicos sobre su utilidad en diversas enfermedades mentales y su distorsionado tratamiento desde la esfera política.

Durante milenios, diversas culturas y pueblos han utilizado sustancias naturales o derivados de ellas para alcanzar ciertos efectos o estados. Las razones aparentes para este uso tan temprano son supuestos de la arqueología y de la historia, abarcando fines ceremoniosos, médicos y recreacionales (esto en la cultura occidental moderna). Muchos de estos compuestos forman parte de los psicodélicos, como la ayahuasca, los hongos psilocibes y distintos cactus que contienen mescalina.

La droga es una palabra, un concepto, su definición integra un tejido de opiniones, convenciones, estatutos, que en nuestra sociedad lleva dentro de sí la prohibición. Este concepto se instituye a raíz de apreciaciones morales y políticas.

La droga se interpreta por la mayoría de los actores sociales como un mal. No es simplemente nocividad, ya que esta puede encontrarse en una multiplicidad de sustancias; y no sólo sustancias: también situaciones, elecciones o experiencias de todo tipo. Es raro que la gente nombre al tabaco o el alcohol en términos de “droga”. Su definición, entonces, parte de una historia, una cultura, unas normas, un entrecruzamiento de discursos y es desde allí que se establece lo que es aceptado y lo que no. Por ende, es un concepto no científico, que parte de nociones morales o políticas. Lo que queremos mostrar es que, dado un paradigma prohibicionista, se plantea una situación en la cual un grupo de sustancias particular, con potencial terapéutico y que no produce daños importantes demostrados sea visualizado de una manera diametralmente opuesta.

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